Al mediodía de ayer un halo solar asombró a los habitantes de Guayaquil y de otras poblaciones del Litoral, que por minutos se quedaron observando y fotografiando este fenómeno natural, aunque la mayoría sin la precaución de usar gafas.El halo se forma por un tipo de nubes denominadas cirrostratos que se encuentran sobre los 6 kilómetros de altura y que están formadas por cristales de hielo, que con la luz del sol causa un reflejo en forma de un círculo de colores, similar al arco iris, explicó Raúl Mejía, coordinador regional del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).
El reflejo invadió el cielo totalmente, por lo que formó un manto blanquecino.
El fenómeno, que según añadió Mejía no tiene ningún tipo de relación con el problema de radiación que afecta a Japón, causó conmoción en las redes sociales, donde los usuarios publicaron las fotografías tomadas por sus celulares con mensajes de diverso tipo.
“No sé si irme a casa o seguir trabajando. ¿Y si son los gases tóxicos que se han disipado desde Japón? Prefiero irme”, dijo Flavio Fierro, quien optó por cerrar su negocio de alimentos en el centro de la ciudad.
“Sí, como estamos frente a Japón, esos gases llegan más rápido a nosotros. ¿qué hacemos?”, manifestó con preocupación Juan Pérez, quien mirabe las nubes junto a Fierro.
Mientras que otros llamaban a la calma. “Por favor, tranquilos, es algo natural”, “Ojo, no es el fin del mundo”, “Miren el cielo, que está hermoso”, fueron algunos de los comentarios en las redes sociales.
Otra de las reacciones que se observaron fue la de cristianos de varias religiones. Uno de ellos sacó su Biblia y predicó en la avenida 9 de Octubre, diciendo que el halo era una señal del fin de estos tiempos y que debíamos acercarnos y arrepentirnos ante el Creador.
La presencia de este fenómeno óptico natural (fotometeoro), aseguró Mejía, es poco usual en época de lluvias, pero que ocurrió porque no hay el desarrollo de nubes bajas debido a la falta de humedad de las últimas semanas.
Este evento natural fue visible desde las 12:00 hasta las 13:30, cuando la nube empezó a disiparse.
Reiteró en que no hay que asociar este fenómeno con terremotos o desastres naturales. “Hay que tomarlo con calma”, puntualizó el meteorólogo.
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